Una inesperada escena llamó la atención de quienes transitan por el centro de San Juan. Una imagen de la Virgen del Valle apareció sobre la vereda de calle Güemes, a metros de 25 de Mayo, detrás de un árbol, y en pocas horas despertó la curiosidad y la devoción de vecinos y peatones.
Hasta el momento, se desconoce quién colocó la imagen o cómo llegó hasta ese lugar, pero su presencia no pasó desapercibida.
Un vecino, que se declaró devoto de la Virgen, le contó al diario San Juan Al Día que fue quien la encontró y aseguró que, desde entonces, nadie la ha retirado.
«No sé quién la trajo o cómo llegó, pero nadie la toca», expresó.
Con el correr de las horas, la imagen comenzó a convertirse en un pequeño punto de encuentro para quienes profesan la fe católica.
Algunas personas se detienen unos minutos para observarla, otras elevan una oración y también hay quienes simplemente pasan, se persignan y continúan su camino.
