La salida del funcionario fue oficializada este martes en el Boletín Oficial, luego de que su renuncia permaneciera varios días sin definiciones. El Gobierno todavía no designó a un reemplazante para conducir la Subsecretaría de Ambiente.
La renuncia se produce en un contexto en el que el área ambiental mantiene una baja actividad desde el inicio de la administración de Javier Milei. Además de haber dejado de tener rango ministerial, la dependencia sufrió una reducción superior al 70% de los recursos provenientes del Tesoro Nacional y quedó relegada dentro de la estructura del Estado, en línea con la postura crítica que el Gobierno ha manifestado en reiteradas oportunidades respecto de las políticas climáticas.
Entre las tareas que quedaron inconclusas durante la gestión de Brom figura la presentación de la actualización de las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC), el documento que los países miembros de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático deben remitir para informar sus compromisos frente al calentamiento global. Aunque el texto fue elaborado por equipos técnicos de la Subsecretaría con financiamiento internacional, aún permanece bajo revisión en Cancillería y no fue enviado al organismo internacional.
La salida del funcionario también deja interrogantes algunos interrogantes abiertos. Primero, sobre su reemplazo, que todavía no está definido. Pero también, sobre la representación argentina en las próximas cumbres ambientales de Naciones Unidas, entre ellas la COP31 sobre cambio climático y la COP17 sobre biodiversidad.
