La delegación encabezada por Lionel Scaloni aterrizó en Buenos Aires luego de casi diez horas de vuelo. Miles de hinchas desafiaron la lluvia para acompañar la caravana hasta el predio de la AFA, en un recibimiento multitudinario que convirtió el regreso en una verdadera celebración de agradecimiento.
Después de casi diez horas de vuelo, el AR1971 de Aerolíneas Argentinas aterrizó este lunes en Buenos Aires con parte del plantel de la Selección argentina, que regresó al país tras conquistar el subcampeonato del Mundial 2026, luego de caer en la final frente a España. Sin tiempo para procesar la tristeza, la delegación emprendió el camino hacia el predio de la AFA en Ezeiza, donde miles de hinchas la abrazaron con un recibimiento multitudinario que tuvo un único mensaje: “Gracias eternas”.
Lionel Scaloni, integrantes del cuerpo técnico y varios futbolistas abordarán un micro que partirá desde el FBO (por sus siglas en inglés, Fixed Base Operator u Operador de Base Fija) con destino al Predio Lionel Messi de la AFA, ubicado en el cruce de la Autopista Riccheri con la Autopista Ezeiza-Cañuelas, donde continuará la agenda del seleccionado, por ahora desconocida y sin confirmaciones.
Tras saludar a los pilotos y a la tripulación, el primero en descender fue Nicolás Otamendi, acompañado por Scaloni y el presidente Claudio “Chiqui” Tapia. Detrás de ellos comenzaron a bajar el resto de los integrantes de la delegación, entre ellos Nicolás Tagliafico, Marcos Senesi y Gonzalo Montiel.
También se pudo ver a Leandro Paredes, Emiliano “Dibu” Martínez —quien viajó acompañado por una de sus hijas—, Lisandro Martínez, Alexis Mac Allister, Exequiel Palacios, José Manuel López y Giovani Lo Celso, entre otros. Una vez completado el descenso, todos se dirigieron a los micros dispuestos para trasladarlos hacia el Predio AFA, donde continuará la actividad del seleccionado tras su regreso al país.
Y, como era de esperarse, los integrantes del seleccionado fueron recibidos como verdaderos héroes. Tras abandonar el FBO por la intersección de las avenidas Teniente General Morillas y Los Chivatos, los micros de la delegación tomaron la Autopista Riccheri minutos después de las 19, donde una multitud de hinchas los esperaba desde hacía horas, desafiando la intensa lluvia para brindarles un cálido recibimiento.
La magnitud de la bienvenida llevó a varios futbolistas y al cuerpo técnico a asomarse por las ventanillas e incluso subir al techo del micro descapotable para saludar a los fanáticos, cantar junto a ellos y agradecer el apoyo incondicional. Bajo una persistente llovizna, entre banderas, bengalas, fuegos artificiales y cánticos, la caravana avanzó lentamente rumbo al predio de la AFA.
