No podía existir una despedida más cruel para Senegal, ganaban por dos goles, les empataron en los últimos 10 minutos y, cuando todo apuntaba a los penales, recibieron un penal en el minuto 120. Gol en la última jugada. Fin del sueño.
El árbitro fue convocado a revisar una jugada dentro del área, sancionó un penal en una acción muy discutida y desató la polémica en el cierre del encuentro.
Youri Tielemans convirtió desde los doce pasos en el minuto 124 y le dio a Bélgica un agónico triunfo por 3-2 para sellar la clasificación a los octavos de final del Mundial 2026.
La decisión arbitral dejó un fuerte sabor amargo en Senegal, que quedó eliminada en una de las definiciones más controvertidas del torneo.
