En el Estadio Monterrey, los Samuráis Azules vencieron por 4-0 a las Águilas de Cartago y se acomodaron en la cima del Grupo F junto a Países Bajos.
Japón dio un golpe fuerte en el Mundial y se sacó de encima a Túnez con una actuación de esas que no dejan demasiado margen para la discusión. El seleccionado asiático ganó 4-0, consiguió su primera victoria en el torneo y, de paso, dejó eliminado al conjunto africano después de apenas dos fechas.
El equipo japonés llegaba con buenas sensaciones tras el empate 2-2 frente a Países Bajos, pero necesitaba confirmar esa imagen con un triunfo. Y así lo hizo: dominó el partido de principio a fin, manejó los tiempos y encontró los goles en los momentos justos para quebrar cualquier intento de reacción rival.
Daichi Kamada abrió el camino para Japón, que a partir de ahí jugó con mayor tranquilidad y empezó a lastimar cada vez que aceleró. Luego apareció Junya Ito para ampliar la diferencia y encaminar una victoria que, por desarrollo y por contundencia, nunca pareció correr peligro.
En el complemento, Ayase Ueda terminó de redondear la goleada con un doblete. El delantero aprovechó las falencias defensivas de Túnez y puso cifras definitivas a una noche perfecta para los japoneses, que quedaron en lo más alto del Grupo F junto a Países Bajos.
Del otro lado, Túnez volvió a mostrar una imagen muy floja. El seleccionado africano había debutado con una dura caída por 5-1 ante Suecia y necesitaba sumar para seguir con vida, pero nunca encontró respuestas. Ni siquiera el estreno de Hervé Renard como entrenador alcanzó para cambiar el rumbo.
Con este resultado, Japón se acomoda como uno de los protagonistas de la zona y llegará a la última fecha con buenas chances de avanzar.
