Estados Unidos decidió reforzar su despliegue militar en Medio Oriente con el envío de nuevos cazas F-16 y F-35 desde bases en Europa, además de aviones cisterna para reabastecimiento en vuelo. La medida se produce mientras crece la tensión con Irán y el presidente Donald Trump evalúa los próximos pasos en el conflicto.
Según trascendió, Trump recibió en los últimos días un informe con distintas opciones para intensificar la ofensiva, entre ellas la posibilidad de atacar la isla de Jarg, un importante centro de exportación de petróleo iraní, o bombardear instalaciones nucleares ubicadas en el monte Pickaxe.
Pese al incremento del despliegue militar, la vía diplomática aún no fue descartada. El secretario de Estado, Marco Rubio, aseguró que Estados Unidos mantiene abierta la posibilidad de retomar las negociaciones con Irán en busca de una salida al conflicto.
