La sesión preparatoria de este martes en la Cámara Alta dejó al desnudo el aislamiento político del bloque de Cristina Kirchner.
En una maniobra, La Libertad Avanza (LLA) logró articular una mayoría con sectores dialoguistas para desplazar al kirchnerismo de una vicepresidencia estratégica, lugar que ahora ocupará la jujeña Carolina Moisés.
El senador José Mayans reaccionó con dureza, calificando la jugada de “soberbia”, pero la realidad numérica fue implacable: la bancada de Unión por la Patria quedó marginada de la conducción del cuerpo y de los lugares clave en la Auditoría General de la Nación (AGN).
Esta derrota parlamentaria no solo expone la pérdida de control nacional del kirchnerismo, sino también las grietas con el peronismo de las provincias. El caso del senador catamarqueño Guillermo Andrada, quien optó por la abstención al momento de votar la propuesta impulsada por Patricia Bullrich.
Fuentes confirmaron que la postura de Andrada respondió a una cuestión de lealtad territorial, ya que la candidata que el peronismo pretendía para ese cargo era la exgobernadora Lucía Corpacci. Ante ese escenario “Joao” prefirió el silencio, dejando al bloque de Mayans aún más debilitado frente a la nueva mayoría que ahora maneja los hilos del Senado.
