En una extraña actitud el nuevo vocero presidencial tuvo que leer hasta su propio curriculum, casi no miró de frente y no respondió preguntas, dejando en claro que la relación con la prensa no mejorará.
“Esto no será una conferencia de prensa”, anunció en su primer contacto con los periodistas acreditados en la Casa Rosada el flamante vocero presidencial, Adrián Ravier. De esta manera se presentó: sin responder preguntas y con un discurso leído.
Ravier justificó esa decisión en que su designación formal como vocero será cuando el mandatario vuelva de su viaje a España. A continuación, leyó un discurso en el que recorrió su currículum y elogió a Javier Milei.
“Los espero desde la semana que viene cada martes a las 11″, dijo ante una sala repleta de periodistas que no pudieron hoy hacerle preguntas.
